Un mercado celtibérico
se suma desde hace dos a las celebraciones de Santiago, que también
cuentan con un certamen de dulzaina
ISABEL JIMENO/TORREIGLESIAS

Puesto del mercado celtibérico que se celebra a finales
de julio, por la festividad de Santiago. / ANTONIO TANARRO
Especial por el lugar en el que se celebra, la fiesta
de Santiago cada vez cuenta con más actividades que la hacen diferente.
Ya no se limita a la romería en la ermita de Santiaguito con misa en
honor al santo y comida popular en el entorno en el que se encuentra
enclavado el templo rupestre, construido en la roca.
Desde hace unos años la fiesta comienza un día antes, con el certamen
de dulzaina que se celebra la víspera. La música popular suena en Torreiglesias,
un pueblo en el que miman y aprecian el folclore. De hecho, el grupo
de danzas celebró sus 'bodas de plata', aunque su formación es más antigua.
Más de 25 años enseñando a los más pequeños en la escuela de verano
y ensayando con los mayores que actúan fuera y dentro del pueblo.
Una de las últimas incorporaciones al programa de actividades de la
romería de Santiaguito es el mercado celtibérico que se celebra desde
hace dos años. Puestos de artesanía o alimentación, animaciones de calle
y música inundan las calles de Torreiglesias, que ya trabaja en impulsar
aún más la fiesta y no descarta incluir festivales ecuestres en próximas
ediciones.
Durante ese fin de semana cercano al 25 de julio la actividad se intensifica
de manera notable en el pueblo, pero lo cierto es que no cesa durante
todo el verano con una amplia programación cultural que los viernes
o sábados sube a un grupo diferente al escenario del festival de teatro.
Conferencias de diversos temas o proyecciones de vídeos también entran
dentro de la programación estival que trata de mantener la actividad
durante todo el verano, y no solo con motivo de las fiestas.
Días diferentes gracias a los vecinos y asociaciones, que colaboran
con el Ayuntamiento. De hecho, una comisión de fiestas es la encargada
de organizar las celebraciones en honor de Nuestra Señora y San Roque,
las fiestas mayores.
Pero no solo en las fiestas mayores colaboran los torreiglesianos, que
a través de las agrupaciones que existen programan actuaciones para
diversos colectivos.
La asociación La Revilla atiende a los jubilados de Torreiglesias; la
de amas de casa programa actividades para ellas y también abiertas al
resto de los vecinos, además de montar el Belén en Navidad, y la asociación
cultural La Pirona, la más amplia, abre más el abanico de actuaciones.
Además de asociaciones, también se mantienen vivas las cofradías que
se encargan de organizar algunas fiestas de carácter más religioso como
la de San Antonio, con los hombres como protagonistas, y la de Santa
Águeda, con las mujeres como anfitrionas.